viernes, 7 de diciembre de 2007

Derecho a la democracia

Hace poco sostuve una plática con un amigo de Caracas Venezuela, la discusión comenzó con la posición que teníamos con respecto al “¿Por qué no te callas?” que se ha hecho famosa en estos días, yo le comente que realmente no quería opinar sobre su país por el principio Juárez de la no intervención y la libre autodeterminación y que yo como extranjero no debía meterme con su país y su presidente; pero en uno de sus post en youtube me dijo lo siguiente: Esto está bien para los gobiernos pero los latinoamericanos pueden opinar de los gobiernos que nos hemos dado. Y mucho más cuando tenemos una madre en común y nuestra sangre mestiza es la misma

Lo anterior me hiso reflexionar hasta qué punto este hombre que no conozco más que por internet, al igual que yo, queremos expresar nuestra opinión sobre lo que nos pasa y la visión que tenemos de nuestros países, el no sabía del enorme fraude electoral del año 2006 en México y yo no sabía que en Venezuela existen muchos presos políticos, y que se crearon muchas universidades pero de mala calidad, por lo que pienso que el conocimiento mutuo de nuestros gobiernos nos puede dar una perspectiva de los que nos pasa como hermanos latinoamericanos que somos.

Entonces y con el permiso otorgado puedo comentar que si fuera Venezolano yo también hubiera votado por el NO; pero también pienso que es necesario que sepa que hubo un golpe de estado en Venezuela fondeado por la CIA como lo muestra el excelente documental de John Plinger “War on Democracy” del que hable en este post y donde se puede ver el documental completo

http://izquierdaderecha.blogspot.com/2007/11/el-mayor-de-los-misterios.html

Pero también pienso que el presidente Chávez no es un pan de Dios debe de tener sus secretos pero tiene la ventaja de haber sido elegido democráticamente y que si no les gusta a los venezolanos deberían seguir la línea democrática para quitarlo.

Ojala supiéramos que pasa en Bolivia, en Chile, en Argentina, en Perú, he visitado algunos países de Latinoamérica y me paso algo muy agradable en Perú, por el color de mi piel y aspecto nadie pensaba que fuera extranjero, (hasta el momento de hablar en donde se daban cuenta de mi acento mexicano) pero esto me permitió apreciar lo parecido que somos, en ideologías, comidas (allá la sopa de mote es el pozole, y a sus choclos nosotros les decimos elotes), modismos, hasta la policía de tránsito se viste igual que aquí, la verdad no nos damos cuenta cuan parecidos somos y lo poco que sabemos unos de los otros.

Ojala en lugar de que nuestra opiniones nos dividan, nos unan por medio de discusiones inteligentes, debemos ser humildes para aceptar que algo que yo creo que es verdad en este momento puede convertirse en mentira si al dialogar con alguien este me ofrece conocimiento bien fundamentado; no es el momento de discutir si unos son fundamentalistas o no, o si unos son congruentes o no, es momento de unirse de lado de las ideas republicanas, la izquierda, de los derechos humanos, porque el enemigo puede estar dentro de nosotros mismos.



1 comentario:

Bigpotato dijo...

opinar sobre venezuela me es dificil,.. no por que no quiera,... si no por que no viva alla,.. los que me informan aqui en mexico,.. son en gran parte paleros,.. asi que poco diria de ellos,.. realmente diria algo si fueran como los gringos,.. invasores,.. pero nop,..
cuando los pobres sean los que huyen de venezuela,.. tal vez diria algo,.. mientras,.. poco que decir,.. la mejor opinion es de ellos,..